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Devocional Diario

¡Qué bendición tener amigos!

“Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo.  Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero !ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante”.            Eclesiastés 4:9-10

¡Qué bendición el tener amigos! Y qué terrible su falta. Tener amigos es algo maravilloso, porque la amistad es un don de Dios. Y es un don general; no es que lo haya dado a unos sí y a otros no, sino que Él creó al hombre, y lo creó amigo.Tener amigos es una de las experiencias que más debemos agradecer al Señor. Tener buenos familiares es hermoso, tener buenos compañeros de trabajo es una dicha, compartir la vida con hermanos en Cristo es enriquecedor y estimulante, pero tener amigos profundos, leales, «amigos del corazón» es un tesoro invalorable. Al igual que el amor romántico, la amistad generalmente «nos llega». Las oportunidades para encontrar y desarrollar amigos surgen espontáneamente en muchas situaciones cotidianas.

¿Por qué, a pesar de la facilidad que antes describíamos, a pesar de que todo lo que Dios hace en nosotros y entre nosotros, a muchos les cuesta tener amistades profundas? Sencillamente porque a las amistades hay que construirlas, así como se construye cualquier tipo de relación. Así como a nosotros nos gusta y nos regocija el tener amigos que se preocupen de nosotros, que nos visiten y que nos hagan regalos, así esperan los demás que hagamos con ellos.

¡Seamos buenos amigos! ¡Pensemos en aquellos con quienes Dios nos ha dado la dicha de tener una amistad! ¡Bendigámoslos de palabra y de hecho! Y siempre saldremos beneficiados. Recuerda nuestro mejor amigo es Jesús.

Oración: Gracias, Señor, porque el amor de mis amigos me hace sentir más humano, más comprometido. Tu eres mi amigo fiel, has que nuestra amistad sea cada vez más fuerte y más hermosa, en el nombre de tu hijo Jesús, amen.